MIS PLACERES DE LA VIDA

 
Imaginad por un momento la noche de San Juan, ya en si misma es un placer, presentimos el cambio del solsticio; noches largas, calidas y llenas de vida, pues la magia de esa noche se vive con más intensidad si te sientas a observar el cielo y sus miles de estrellas tomando un gin tonic ; pero no preparado a la ligera, si no escogiendo los productos más apropiados, y con la liturgia necesaria para la elaboración de este combinado.

Me voy a tomar la libertad de sugerir Bombay Sapphire, es una ginebra que aún permite diferenciar los sabores de sus ingredientes, es fácil paladear un ligero toque de almendra, un aroma cítrico tan familiar, como los limoneros en flor en una tarde de primavera sevillana , es un placer sentir sus pequeños toques de grano del paraíso, te transportan a la serenidad de las noches de la sabana. Es una bebida blanca elaborada con frutos seleccionados en varios países, lo que le confiere un sabor amargo y seco muy especial.

No olvidemos a los parientes más modestos pero igual de importantes de este combinado. La tónica no debe ser dulce, creo que la más apropiada es la schwepes, tiene sabor puro y la proporción ideal de gas, lo que permite no disfrazar el resto de sabores. Como aporte personal y de carácter, siempre se le ha de añadir unas gotas de limón, y una raja cortada toscamente del mismo, que libere el ácido que posee la corteza.

La elección del vaso es de importancia capital, este ha de ser de cuello ancho y untado en sus bordes con la corteza del limón, una vez terminado este proceso añadir hielo en abundancia agitar suavemente para que la mezcla, adquiera un nivel optimo de degustación.

 

Y................ Salud

Por la "Tita Rosa" gran amante de los placeres de la vida.

http://www.bombaysapphire.com


RAMÓN BILBAO


Este fin de semana he tenido el gusto de visitar la bodega de Ramón Bilbao en Haro.

Digo el gusto, ya que desde luego lo fue, es un placer ver como   una gente dedica tanto tiempo, tanto cariño y tanto cuidado en hacer su trabajo, en su caso, un vino.

Lo primero que me sorprendió fue ver la paz que se respira en Haro en general y en las propias bodegas en particular, la gente de Ramón Bilbao rápidamente nos hizo ver que esta era esencial en la elaboración de sus caldos.

En las bodegas Ramón Bilbao elaboran siete vinos, 2 crianzas, un reserva, un gran reserva, Viña Turzaballa, un edición limitada y el vino de autor que es Mirto.


Yo tuve el placer de probar el crianza y desde luego me encanto.

La visita cuesta 3 € y desde luego que merece la pena pagarlos, se puede reservar en el 941.310.295 o en su web, la persona encargada de la visita es muy agradable a la par que profesional.

 

Para mucha más información no dudéis en  visitar su web http://www.bodegasramonbilbao.es/es/